Basílica y Convento de San Francisco

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Esta es una monumental edificación religiosa de estilo barroco que alberga la iglesia propiamente dicha, los Santuarios de la Virgen del Milagro y de Nuestra Señora de la Soledad, como también el Convento o claustro, además de la plazuela de San Francisco a manera de atrio o entrada a toda la edificación.
Los primeros miembros de la orden franciscana llegaron a nuestras tierras junto con Pizarro y Almagro, recibieron en 1546 un solar vecino al de Santo Domingo, en la esquina de los jirones Lampa y Áncash, lugar que ocupan hasta hoy. Al inicio fue una pequeña capilla, que con el tiempo, derrumbes, esfuerzo y oración, se convirtió en uno de los centros religiosos, culturales y turísticos más importantes del Perú, y cuyo templo lleva nada menos que el título de Basílica Menor, concedido por el Papa Juan XXIII en el año 1963.
Las principales edificaciones dentro de esta colosal obra religiosa son:
Sala Capitular. Lugar del convento donde se celebraban las reuniones de la comunidad franciscana para tomar las decisiones, realizar elecciones en sus capítulos conventuales o recibir a los prelados. Está conformada por una doble fila de asientos que bordean la sala en forma de “U” y en el testero tiene una Cátedra o tribuna para la ubicación del superior, consta de dos cuerpo y un remate con el escudo de la Orden y en el centro del espaldar una talla en alto relieve, con las imágenes de diversos santos y hombres religiosos.
Claustro Principal, patio cuadrilátero, bordeado por galerías que forman arcos de medio punto. Alrededor de este patio se distribuían los diferentes ambientes del convento. Sus paredes están cubiertas en el zócalo por azulejos sevillanos del año 1620. Aquí hay una colección de 39 lienzos que datan del 1671, los que representan la vida de San Francisco de Asís.
Cúpula , La cúpula original fue construida en 1625. Luego tuvo una segunda versión en 1752. La actual cúpula es de estilo morisco, cuya construcción data de 1970.
El Coro, donde se reunían 130 frailes franciscanos para interpretar cantos gregorianos. Destaca la sillería finamente tallada y el facistol, un atril de cuatro caras giratorio donde se colocaban los libros con los cantos.
La Biblioteca, considerada por los viajeros como una de las más bellas del mundo, es uno de los espacios más valiosos de la basílica. Posee casi 25 mil volúmenes, en los que se pueden encontrar, distintas y extrañas ediciones del siglo XV al XVIII, muchos pergaminos y obras, así como también, libros y la Biblia en distintos idiomas. Contiene libros que llegaron en diferentes idiomas y materias como: Filosofía, Teología, Historia, Literatura, Música, Geografía, Derecho Canónico, Derecho Eclesiástico, Obras Predicables, Biblias, etc. Están escritos en latín, español, francés, portugués, italiano y algunos de ellos escritos en lenguas muy antiguas.
Las Catacumbas Son una serie de bóvedas subterráneas (debajo de las capillas de la iglesia), éstas se emplearon hasta principios del siglo XIX, y sirvieron de sepultura a miembros de cofradías y hermandades, albergando aproximadamente a 25,000 cuerpos. Es un espacio estremecedor, en el que se pueden percibir huesos previamente clasificados, según su tipo, dispuestos muchas veces de manera artística.
En 1947 se abrieron las galerías y pasajes que se encontraban tapiados, para efectuar trabajos de excavaciones, limpieza e instalaciones de luz, tres años después en 1950 las catacumbas quedaron abiertas al público. El área total de estas criptas no se ha llegado a determinar aún y se cree posible que exista una comunicación entre sus galerías con el Palacio de Gobierno y la cercana estación de Desamparados.